(Pre)Juzgado y condenado

Pensaba haber escrito antes sobre el caso Bretón y de cómo la repercusión en los medios de comunicación influiría para que fuese declarado irremediablemente culpable (sin entrar en los pormenores judiciales del caso). Ayer el jurado popular se pronunció y, efectivamente, declaró a José Bretón de forma “unánime” culpable de matar a sus dos hijos de 6 y 2 años.

Pero, ¿alguien se esperaba un veredicto diferente? ¿alguno de ustedes creyó por un solo instante en la posibilidad de que el veredicto fuese otro? No, ¿verdad? Y estoy segura de que el jurado popular tampoco.

Sin embargo, teóricamente en nuestro país nadie es culpable hasta que tras un juicio justo (o lo más justo posible) en donde tanto el Ministerio Fiscal como el abogado defensor presentan las pruebas, hablan los testigos, las partes presentan sus conclusiones y el acusado hace uso de su último turno de palabra y termina el proceso no debería haber nada claro por adelantado. Pero en el caso Bretón lo estaba desde el momento en que los niños desaparecieron y se señaló al padre como sospechoso con una separación de pareja no muy amistosa de por medio.

¿Qué persona con un mínimo de sentimientos  no muestra empatía en ese momento, cuando ve a la madre deshecha por la pérdida de sus hijos señalando al padre, y se pone totalmente de su lado? Un caso de asesinato, en cualquier caso, nos hace ponernos automáticamente del lado de los familiares y si son niños este sentimiento se agudiza.

Por otro lado, hay que añadir la constante presencia mediática, en los medios de comunicación en general y especialmente en la televisiones. Desde el momento de la desaparición de los niños, a lo largo del proceso de investigación y, por supuesto, durante el juicio. Por supuesto, han tomado partido y ha sido en contra de José Bretón. Explicaban minuciosamente el desarrollo de los acontecimientos: cómo el acusado había desarrollado los acontecimientos de forma fría y calculada para vengarse, el carácter frío, que no se inmutaba en el juicio durante las declaraciones de los testigos, etc. Por supuesto, si usted y yo, ciudadanos de a pie, no habíamos tomado partido hasta entonces, con tal recreación de los hechos era imposible no hacerlo.

No es la primera vez que un caso de asesinato mantiene atento a medio país mientras se suceden los acontecimientos y se detallan casi al minuto por parte de las televisiones. Uno de los primeros “crímenes televisados” fue el crimen de Alcacer, allá por los años 90. A partir de ahí se ha ido instaurando una costumbre de televisar ciertos tipos de crímenes y juicios que en muchos casos juegan simplemente con el morbo y que asegura la audiencia a las televisiones.

Cierto es que para que la justicia cumpla realmente con su papel ha de ser pública y los medios, especialmente los públicos, tienen el objetivo de servir al interés general que en este caso sería la información sobre el tema en cuestión. Pero no tomando partido desde el principio. Si alguno de ustedes cree que las televisiones no han tomado partido desde el principio no tiene más que ir a las webs de cualquiera ellas y buscar en los vídeos de los últimos dos meses, en ellos verán tanto la preparación del juicio como el análisis pormenorizado del desarrollo del mismo y el tratamiento que se le dio.

Que el juicio se haya desarrollado durante estos dos meses de verano, en los que la información escasea y hay que buscarla hasta debajo de las piedras, ha facilitado que tuviesen material y horas y horas de retransmisión tanto de cada detalle del juicio como organizando mesas de análisis con expertos. Esto lo han hecho especialmente en los programas en la franja de mañana y especialmente RTVE1, Antena 3 y Telecinco, pero no las únicas. (Lo he comprobado varias mañanas que he encendido la televisión y he hecho zapping.) Por cierto, estas son las portadas hoy de los principales periódicos nacionales.

El caso Wanninkhof, a finales de los años 90, es otro ejemplo de asesinato en el que los medios de comunicación se mostraron muy interesados. Dolores Vázquez principal sospechosa sufrió un linchamiento popular (¿les suena de algo?) por el asesinato del que años después, y tras pasar 519 días en prisión, se demostró que era inocente. Por cierto, también tuvo un juicio con jurado popular.

Como decía al principio, esta es solo una opinión de por qué dado el desarrollo de los acontecimientos Bretón estaba declarado culpable sin que hubiese comenzado el juicio. Un proceso que se ha llevado a cabo con jurado popular. Esto es gente de a pie como usted y como yo que tienen que decidir si el juzgado es culpable o inocente en base a las pruebas presentadas pero que, por supuesto, también están expuestos a los medios de comunicación y a lo que se dice en ellos. ¿Cree que no lo veían ya como culpable antes de que empezase el juicio?

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2 pensamientos en “(Pre)Juzgado y condenado

  1. Creo que tienes razón. Por otro lado, la presión mediática tuvo mucho que ver con el segundo análisis de los huesos que verificaron que eran restos humanos.

    Sin ese segundo análisis no habría cadáver, sin cadáver ni confesión no habría condena casi seguro.

    Así que en este caso, minipunto para Ana Rosa y Susana Griso.

    • Muchas gracias por comentar. Me interesa especialmente cómo se ha tratado desde el principio el caso en los medios y cómo este tratamiento ha llevado a una polarización de las opiniones de la gente totalmente en contra del acusado, del que se le ha hecho un tratamiento de culpable mucho antes del comienzo del juicio.

      No he seguido mucho el caso porque creo que ha estado rodeado de morbo y no me interesa. Me alegro de que haya sido la presión mediática la que consiguiese el segundo análisis. Pero piensa por un momento que hubiese sido declarado inocente, sin tener en cuenta los detalles del juicio ni los hechos, estoy segura de que eso hubiese provocado que la gente se manifestase en contra y, por supuesto, también los medios hubiesen participado. Algo así como lo que ha pasado en Estados Unidos con el caso Zimmerman: se le ha declarado inocente y la gente sale a las calles para quejarse por una sentencia que considera injusta.

      Ni la justicia ni los juicios son un partido de fútbol en el que tomas parte como si fuese una apuesta y “ganan los tuyos”. Es importante que los medios informen pero con conocimiento del tema y sabiendo tratarlo, no presionando al sistema para conseguir lo que quieren. Y que esta presión no entorpezca el desarrollo del papel de la justicia, aunque, como bien dices es importante el papel de vigilancia y, en este caso presión, de los medios.

      De todas formas, mantengo que si realmente es culpable sea castigado.

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