Crisis económica y racismo

racismo2

Hace un par de días en el Reino Unido una mujer atacó con comentarios racistas a dos chicas extranjeras. Culpaba a los inmigrantes de la situación económica del país y aseguraba que ella sí pagaba los impuestos, denunciando de forma velada que solo por el hecho de ser extranjeras ellas no los pagaban. En este caso se trata de dos estudiantes, de origen nigeriano una y español la otra, aunque la nacionalidad da igual en el caso del racismo, que pagan una matrícula de 13.000 libras por estudiar allí.

Ese es el resumen de la situación. Pueden leer la noticia completa aquí, y es solo un ejemplo más de una situación que, en este caso, fue en el Reino Unido pero que podría haberse dado en España.

Dentro de nuestra cotidianidad nos puede parecer que en contadas excepciones ocurran en España tales situaciones de racismo. Posiblemente nos resulte difícil detectarlas en nuestro país cuando somos ciudadanos integrados y de pleno derecho pero es probable que alguien de fuera, un extranjero, sí sea capaz de ver esos matices que a nosotros se nos escapan.

No digo que no sepamos ver el racismo, e incluso actuar en contra, si a nuestro lado se da una situación como la que abre este post. Pero hay ciertas situaciones que al no afectarnos directamente nos somos conscientes de ellas.

Hoy en día la mayor parte de las personas que vivan en Madrid saben lo que es una redada racista: una actuación policial en las zonas frecuentadas por inmigrantes ilegales en las que  piden la documentación a toda las personas que no tengan la apariencia física de ser españoles. El resultado es que la detención de las personas que están en situación irregular.

Hace cuatro años acaba de llegar a vivir a Madrid y tuve el dudoso gusto de presenciar algunas. La primera vez iba con dos amigos, los dos extranjeros. Al salir del metro la policía estaba pidiendo la documentación a quien pareciese extranjero. Quizá no hubiera reparado mucho más allá de la policía y la gente con la que estaban hablando si no hubiesen parado a uno de mis amigos, de piel mucho más morena que los españoles. Cuando terminaron me explicó lo que había ocurrido y me pareció indignante y humillantes, además de racista. Si no hubiese ido acompañada de él es posible que no hubiese reparado en ello porque era algo que me resultaba ajeno. Por cierto, a mi otro amigo extranjero no le pidieron nada. Su color de piel y pelo son iguales que los míos : “español sui generis”. Actualmente las identificaciones racistas están siendo denunciadas tanto por los medios como por los propios ciudadanos.

Otro racismo latente en nuestro país es en el deporte, precisamente  en una situación en la que deberían prevalecer valores de compañerismo y juego limpio. Daniel Alves denunció haber recibido comentarios de este tipo en el partido de Copa del Rey que disputaron el Real Madrid y el Barcelona.

Por otro lado, dentro de las reformas en el área de Sanidad aprobadas por el Gobierno durante el último año había una medida que excluía de los servicios médicos a las personas que estuviesen en situación irregular. Esta práctica deja sin el derecho universal de la sanidad a un gran número de personas. Afortunadamente, gran parte del personal sanitario se negó a cumplirlo y surgieron numerosas protestas.

La situación económica en la que nos encontramos y con las consecuencias como recortes económicos, pérdida de trabajo o dificultad para encontrarlo son el caldo de cultivo ideal para que aumente el sentimiento racista de una población. El miedo es el culpable. Miedo a lo desconocido. Miedo a lo diferente. Miedo a sentirse invadido. Miedo a que “nos quiten el trabajo” porque percibimos que nos pertenece por derecho. En situaciones de dificultad se incrementan este tipo de sentimientos de lo que consideramos como propio. Estas son las razones a las que los inmigrantes indocumentados tienen que enfrentarse también en Grecia.

No deberíamos olvidarnos que una de las grandes tragedias del siglo XX se  basaba precisamente en el racismo. Un racismo exacerbado que llevó al racismo nazi a exterminar a millones de personas y que inoculó en la población el desprecio y el miedo hacia las personas de otras razas o países por temor a que les robasen lo que consideraban suyo por derecho, por nacionalidad.

Me gustaría pensar que algo hemos avanzado desde entonces y que antes de ver a un posible “sin papeles”, por su raza o color de piel, vemos a una persona. Con las mismos miedos necesidades e inquietudes que nosotros.

Autora: Elsa Manzano Elena

@elsu_elena

Anuncios

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s